Alberto Linero

 

 

Señor mío y Dios mío, anochece y vengo a descansar en Ti, con mi corazón agradecido por lo vivido.

 

Te alabo y te bendigo porque me permites ser un administrador de tus bendiciones y porque hoy, en medio de los aciertos y los errores, sentí tu mano guiándome. No dejes que la ambición me nuble, no dejes que el estrés me supere, quiero poner todo de mí para que no sea una actitud del día a día.

 

Al terminar de trabajar, te ofrezco mis proyectos y mis planes, aceptando con paz que los resultados finales están en tus manos y no solo en mis esfuerzos.

 

Qué bueno que puedo dormir con la claridad de saberme amado por Ti.

 

Bendice a mis empleados, a mis socios y a mi familia, y danos un descanso reparador para despertar mañana con el deseo de seguir construyendo un mundo más humano.

 

 

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.  Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

 

Con María de La Altagracia, renacidos en el Bautismo, caminamos en la Fe.

JUNIO:

Lema: “Este es mi cuepo que se entrega por ustedes” (Lc 22,19).

Valor: "Amor abnegado"

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