Alberto Linero
Señor mío y Dios mío, gracias por este día y por cada instante que fue real.
Gracias por la conversación que no apuré, por la risa que salió sola. Hoy entendí que el milagro se hace grande en la atención a los demás, a veces, solo es alguien que te escucha sin mirar el celular, alguien que se queda un rato más sin tener por qué, alguien que pregunta de verdad: ¿cómo estás?
Perdóname si en algún momento me desconecté, si estuve sin estar, si fingí, si respondí por salir del paso. Quiero vivir distinto, quiero regalar presencia, no cosas; quiero ser abrigo para quien llega a mí; quiero que mis minutos con los demás valgan. Y, si no hablé mucho hoy, que al menos haya mirado con ternura.
Quédate conmigo esta noche, y mañana, al encontrarme con alguien que amo, ayúdame a estar ahí completo, con alma.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
¡Es tu fuerza la que me levanta, Señor!
“Como María seamos peregrinos de ESPERANZA”✍.
DICIEMBRE:
Lema: “Ven, Señor Jesús” (Ap 22,20).
Valor: "Felicidad Eterna"





