Alberto Linero
Señor mío y Dios mío, gracias por acompañarme en este día en el que pude reconocerme de nuevo en mi cuerpo. Gracias por las señales, los movimientos, los momentos en los que entendí que también esto forma parte de mi crecimiento.
Te entrego todas las veces que me sentí incómodo, inseguro. Tú conoces mi historia, sabes cuánto me ha costado aceptarme por completo. Esta noche quiero descansar en paz, sin juicios, sin vergüenza, sin ese peso que a veces me impongo.
Enséñame a ser suave conmigo, a no hablarme con dureza, a tratarme con la misma ternura con la que trato a quien amo. Que mi descanso sea un acto de reconciliación, que mi cuerpo sienta tu amor y mi alma lo abrace también.
Ayúdame a crecer sin pelear con lo que ya soy. Quédate conmigo en este silencio donde te reconozco como mi sanador. Te amo y descanso en Ti.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
¡Bautizados para servir y enviados a evangelizar!
“Como María seamos peregrinos de ESPERANZA”✍.
ENERO:
Lema: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti” (Lc 1,35).
Valor: "María, modelo para el batizado"





