Alberto Linero
Señor mío y Dios mío, eres mi fortaleza, mi refugio, por eso me entrego totalmente a Ti. Te adoro porque te das sin reservarte nada, para que, experimentando tu presencia, me comporte como un verdadero creyente, un verdadero servidor, un verdadero puente, no un muro.
No necesito recibir premios por mi fe, me basta con saber que le dices a mi corazón cada mañana y cada noche que estás conmigo, que no me dejas, que sigues dándome la fuerza de tu Espíritu Santo para que continúe en la brega.
Y solo me pides que dé más de mí, que luche en contra de las injusticias, de la discriminación, de la corrupción, porque eso es lo que construye el Reino.
No quiero dejarme deslumbrar por apariencias ni por famas o por mucho ruido… no, solo quiero ser creyente verdadero, coherente y lleno de confianza en Ti.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Con María de La Altagracia, renacidos en el Bautismo, caminamos en la Fe ✍.
ENERO:
Lema: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti” (Lc 1,35).
Valor: "María, modelo para el batizado"





