Alberto Linero
Señor mío y Dios mío, gracias por este día. Tal vez no pasó nada grande, pero estuve conmigo, no me rechacé, no busqué llenar huecos a toda costa.
Hoy entendí que estar solo no es estar mal, puedo terminar el día sin tener a alguien al lado y, aun así, sentirme acompañado. Hubo momentos de estar solo, pero no me juzgué, sino que me escuché. Si sentí tristeza, recíbela Tú.
No quiero acostumbrarme a ponerle máscara al cansancio. Que mi alma aprenda a descansar contigo. Tú sabes cómo estoy. No necesito explicarte nada, solo quiero que sigas aquí, ayudándome a habitarme sin miedo.
Gracias por hacerme ver que este proceso también es parte de sanarme, que aprender a estar solo también es parte del amor y el crecimiento. No estoy vacío, estoy contigo.
¡Es tu fuerza la que me levanta, Señor!
“Como María seamos peregrinos de ESPERANZA”✍.
DICIEMBRE:
Lema: “Ven, Señor Jesús” (Ap 22,20).
Valor: "Felicidad Eterna"





