Alberto Linero

 


 

Señor mío y Dios mío, doy gracias por cada una de las manifestaciones silenciosas de tu amor. Celebro tus caricias sencillas y profundas con las que me has hecho sentir amado y bendecido.

 

Constato que Tú nunca me dejas y que siempre das una solución que va más allá de las respuestas que mi inteligencia puede encontrar. Por eso ahora, cuando me dispongo a descansar, quiero pedirte que te hagas presente en mi corazón y lo llenes de tu serenidad, que las preocupaciones de mi mente se acallen un momento para descansar.

 

Mi Dios, pongo en tus manos mis acciones de mañana, lo que debo hacer y sea lo mejor para mí. Sé, Dios mío, fortaleza, claridad y carácter para hacer lo que me conviene en clave de tu Palabra.

 

Voy a dormir con la seguridad que me escuchas y me respondes. Sé que celebraré con alegría las evidencias de tu bendición.

 

Quiero sentirme seguro y me abrazo fuerte a tu pecho. Mis asuntos ya los puse bajo tu cuidado.

 

Te amo, mi único Señor.

 

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.  Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

 

Con María de La Altagracia, renacidos en el Bautismo, caminamos en la Fe.

FEBRERO:

Lema: “Entonces conocerán la verdad y la verdad los hará libres” (1Jn 3,18).

Valor: "IDENTIDAD"

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