Alberto Linero
Señor mío y Dios mío, baja el sol, termina la jornada y vengo a descansar en tu presencia, agradecido por la música que pudimos crear hoy entre todos.
Te pido perdón si en algún momento desafiné por dejarme llevar por el egoísmo o si sentí tristeza por el bien de los demás.
Gracias por recordarme que no estoy en una competencia, sino en una gran sinfonía donde Tú eres el director.
En el silencio de esta noche, sana cualquier sentimiento de insuficiencia en mi corazón y ayúdame a valorar mis propios logros, por pequeños que parezcan. Ilumina mi mente para que reconozca todo lo bueno que tengo, esa luz que Tú has puesto en mí, los talentos que me diste.
Me duermo tranquilo, sabiendo que mi lugar en tu obra es único y que mañana tendré una nueva oportunidad para dar lo mejor de mí.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Con María de La Altagracia, renacidos en el Bautismo, caminamos en la Fe✍.
ABRIL:
Lema: “No está aquí, pues ha resucitdo” (Mt 28,6).
Valor: "Alegría Pascual"





