Alberto Linero

 

 

Señor mío y Dios mío, quiero que mi fe dependa de tu poder, no quiero que dependa de ningún líder religioso (1Cor 2,1-5). Por eso, Señor mío, quiero darte gracias por la fe, por descubrirte presente en lo débil y en lo sencillo, por saber actuar en mi vida para que sienta tu presencia poderosa.

 

Quiero en esta noche darte gracias porque sé que las peticiones que te hice esta mañana las has escuchado y pronto veré tu respuesta en mi favor.

 

Estoy seguro de tu amor, descansaré en Ti con la seguridad que me cuidas mientras duermo y sigues actuando en mi favor. Soy consciente que nada soy ante Ti y por eso todo lo pido con humildad, sabiendo que me amas y me quieres feliz.

 

Bendice a los que amo y cuídame de los que no me aman y buscan dañarme. Todo está en tus manos.

 

Con María de La Altagracia, renacidos en el Bautismo, caminamos en la Fe.