Alberto Linero


 

Señor mío y Dios mío. Gracias por lo que pude ver, por lo que entendí, por lo que aún me cuesta procesar. Hoy me detengo contigo para revisar las cosas que ya dejaron de tener sentido, pero aún me atan; algunas promesas que se sienten pesadas; algunos vínculos que son lejanos.

 

Tú conoces lo que hay en mí. Sabes que no siempre es fácil soltar, pero también sabes que quiero vivir más en paz. Esta noche te entrego todo lo que me pesa, no para deshacerme de ello, sino para mirarlo contigo, a tu lado no hace falta fingir, puedo decir lo que me inquieta, lo que dudo, lo que me duele.

 

Ayúdame a discernir con calma, a no vivir por inercia, a elegir con más verdad. Que el día de hoy haya sido un paso hacia eso y que mañana pueda seguir caminando contigo, más ligero, más libre, más en sintonía con lo que sí quiero vivir.

 

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.  Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

 

¡Bautizados para servir y enviados a evangelizar!.

ENERO:

Lema: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti” (Lc 1,35).

Valor: "María, modelo para el batizado"

Lecturas      Homilías     Moniciones       Oración de la noche