Alberto Linero
Señor mío y Dios mío, ahora que comienzo a sentir el efecto del cansancio quiero liberarme de cargas y pensamientos negativos para dormir tranquilo en tu presencia.
Dios mío, quiero darte gracias porque hoy me has hecho pensar y sentir que valgo mucho para Ti y que siempre has estado conmigo.
He comprendido que muchas veces me respondiste con un Sí gigante… y me hizo feliz.
Otras veces te pedía algo y no llegó, y hoy entiendo que fue lo mejor.
Y hoy sonrío por ese No.
Y por eso te doy gracias, por rescatarme, como dice el salmista: «Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios» (Sal 103).
Sí, mi Dios, no olvido todo lo que has hecho por mí, lo tengo presente, no me has fallado nunca, Tú eres fiel, Todopoderoso, mi vida está en tus manos.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Con María de La Altagracia, renacidos en el Bautismo, caminamos en la Fe✍.
AGOSTO
Lema: “Hemos sido regenerados por el batutismo” (Rom 6,4).
Valor: "REGENERADOS"





